jueves, 11 de octubre de 2012

Sostiene Pereira

Es un pequeño libro que me ha sorprendido mucho por su estilo (todo seguido, sin guiones) y que se lee muy bien. El personaje es muy entrañable y me ha dejado huella. Su adicción enfermiza a la omelette a las finas hierbas ha hecho que tenga ganas de aprender a hacerla :P 

Ingredientes de la omelette a las finas hierbas: un huevo, sal, orégano, mejorana y una cucharadita de mostaza de Dijon.

Una de las frases que más me han gustado:

“La filosofía parece ocuparse sólo de la verdad, pero quizá no diga más que fantasías, y la literatura parece ocuparse sólo de fantasías, pero quizá diga la verdad.” 





Lisboa, 1938. La opresiva dictadura de Salazar, el furor de la guerra civil española llamando a la puerta, al fondo el fascismo italiano. En esta Europa recorrida por el virulento fantasma de los totalitarismos, Pereira, un periodista dedicado durante toda su vida a la sección de sucesos, recibe el encargo de dirigir la página cultural de un mediocre periódico, el Lisboa. Pereira tiene un sentido un tanto fúnebre de la cultura: prefiere la literatura del pasado, dedicarse a la elegía de los escritores desaparecidos, preparar necrológicas anticipadas. Necesitado de un colaborador, contacta con un joven, Monteiro Rossi, quien a pesar de haber escrito su tesis acerca de la muerte está inequívocamente comprometido con la vida. Y la intensa relación que se establece entre el viejo periodista, Monteiro y su novia Marta, cristalizará en una crisis personal, una maduración interior y una dolorosa toma de conciencia que transformará profundamente la vida de Pereira.

2 comentarios:

Sonia Giménez Guzmán. dijo...

A mi también me gustó mucho este libro cuando lo leí hace años. Recuerdo que pensé algo así como que existe una clase de personas que se caracterizan por ser buenas...
Pero hace tanto que lo leí. Tal vez vuelva a cogerlo...

Silvia SBA dijo...

Yo me lo volvería a leer después de un tiempo, merece la pena. Muchas gracias por tu comentario.
Un saludo!